No necesito estar en Cartagena para oler la dulce pólvora del buscapié.
Ni sé que día exactamente de noviembre te vi.
Recuerdo interminables tropiezos de palabras,
imaginando carcajadas y alborotos al ritmo de música para camaleones.
En un día de Noviembre conocí a quien vuela.
Y entre vuelos y paracaídas,
entre fantasmas y parques,
entre gemidos y risas,
entre llantos y caídas,
entre sonidos y letras,
Mambaco me recuerda que Bogotá no tiene mar y no hay cilovía que valga.
Pero te vi.
Pero te vi.


2 comentarios:
♥"/♥
el rico olor de Noviembre, con aires de Diciembre...:)
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